Para ampliar información llama al 971 76 71 76 Urgencias 24H
El estrabismo es la pérdida de paralelismo de los ojos, de forma que éstos no miran al mismo objeto.En el paciente estrábico uno de los ojos dirige la mirada al objeto que fija, mientras que el otro se desvía en otra dirección.
En un niño, el ojo que se tuerce puede perder para siempre la capacidad para ver bien. (“ojo vago” - ojo amblíope).

ESOTROPÍA

EXOTROPÍA

HIPERTROPIA
Los ojos pueden desviarse:
Horizontalmente:
ESOTROPÍA

EXOTROPÍA

HIPERTROPIA
La más evidente es la pérdida del paralelismo de los ojos (paciente bizco). Además se puede presentar:
• Posición anormal de la cabeza: tortícolis.
• En los niños el estrabismo puede ser responsable de un “ojo vago”.
• En los adultos el estrabismo puede ser responsable de visión doble o diplopia.
El estrabismo es un problema grave del sistema visual por lo que debe consultar precozmente con su oftalmólogo. La precocidad en el diagnóstico y en el tratamiento puede evitar muchas secuelas.
El estrabismo tiene un factor hereditario evidente. No obstante, los ojos pueden perder su paralelismo y desviarse por otras causas: traumatismo, tumores, inflamaciones, infecciones…
• Tratamiento médico: Debe valorarse en los niños, antes que nada, la presencia de un “ojo vago” (amblíope) y se trata con penalizaciones con colirios, oclusiones con parche, corrección con gafas…
• Tratamiento quirúrgico: Pretende el alineamiento de los ojos, debilitando o reforzando los músculos del ojo.
La cirugía se puede hacer sobre varios músculos, de un solo ojo o de los dos ojos.
En ocasiones, la inyección de la toxina botulínica en los músculos extraoculares permite el alineamiento progresivo de los ojos.
El tratamiento de cada paciente estrábico es personalizado. El oftalmólogo le indicará el tipo de operación y el tipo de anestesia más adecuados.
El desarrollo de la función visual tiene lugar durante los 8 primeros años de vida.
Ningún niño es demasiado pequeño para ser visitado por un oftalmólogo pediátrico. La desviación de un ojo es un motivo urgente de consulta.
Un niño con estrabismo debe ser diagnosticado y tratado precozmente, para poder valorar las causas que lo producen, tratar el “ojo vago” (amblíope) y descartar enfermedades oculares asociadas (como cataratas, lesiones retinianas) o enfermedades del sistema nervioso central. El control y seguimiento de un niño con estrabismo debe hacerse como mínimo hasta la adolescencia.