Optometría, lentes de contacto y baja visión

Las lentes de contacto permiten la corrección de defectos refractivos (miopía, hipermetropía y astigmatismo) sin el uso de gafas. También existen lentes de contacto bifocales que corrigen a la vez el defecto refractivo de los ojos y la vista cansada. Son una buena alternativa, sobre todo, en los casos en que no se puede o no se desea la corrección mediante la técnicas de cirugía refractiva. También permiten la mejora del aspecto estético en los casos de grandes ametropías (cuando existen muchas dioptrías)
Las lentes de contacto proporcionan una mayor calidad de visión que las gafas porque no limitan el campo visual y modifican menos el tamaño de las imágenes.
La Unidad de Baja Visión es un servicio oftalmológico y de optometría cuyo objetivo es proporcionar mayor funcionalidad e independencia a pacientes con carencias visuales importantes. Cuando la pérdida de visión es progresiva, los pacientes sufren una creciente dificultad en tareas que hasta ese momento eran cotidianas (leer, ver la televisión, conducir, coser,…), lo que les provoca una sensación de frustración y de descenso de la autoestima. La Unidad de Baja Visión tiene como objetivo ayudar a estos pacientes a sacar el máximo partido de su escasa función visual. Con ayuda profesional y la de su familia (que también es muy importante) se puede llevar a cabo una rehabilitación visual que mejore su calidad de vida y le permita mantener su actividad cotidiana con mayor control y menor esfuerzo. Siempre aceptando las limitaciones y posibilidades que le ofrece su vista. Esta unidad puede ayudar a pacientes con degeneración macular asociada a la edad (DMAE), maculopatía diabética, maculopatía miópica, retinosis pigmentaria, neuropatías ópticas y cataratas congénitas

Patologías que se tratan